Cultivo de Zapallos, Calabazas y Sandías: Todos los Secretos Biológicos

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¡Bienvenidos a una nueva entrega de nuestra serie de cultivos! En esta ocasión, nos enfocaremos en el cultivo de zapallos, calabazas y sandías. Aprenderemos desde la siembra hasta la cosecha, prestando especial atención a aspectos como el riego y la polinización, que nos permitirán obtener frutas abundantes y de mayor tamaño.

Cultivo de Zapallos, Calabazas y Sandías: Todos los Secretos Biológicos
Cultivo de Zapallos, Calabazas y Sandías: Todos los Secretos Biológicos

Siembra y Preparación del Suelo

Antes de comenzar la siembra, es importante recolectar las semillas de zapallos, calabazas o sandías que nos gusten. En primavera, podemos sembrarlas directamente. Recuerda mantener las semillas limpias y secarlas en una servilleta de papel antes de usarlas.

Para sembrar, elige un lugar con buena radiación de luz. Utiliza tierra negra o común y asegúrate de orientar la semilla con la parte más ancha hacia arriba y la puntita hacia abajo. Presiónala ligeramente bajo tierra y riega adecuadamente, evitando el encharcamiento.

Germinación y Trasplante

Durante la germinación, los cotiledones son las primeras hojas que aparecen. Estas hojas proporcionan energía a la planta y realizan la fotosíntesis. Luego, surgirán las primeras hojas verdaderas. En este punto, podemos trasplantar la planta a su ubicación definitiva, teniendo cuidado de no dañar las raíces.

Si optamos por la siembra directa, es recomendable plantar tres o cuatro semillas juntas para que el suelo quede bien cubierto y protegido de la exposición solar.

Polinización y Cuidados

Durante el crecimiento de la planta, observaremos que las flores masculinas se abren primero. Estas atraen a los polinizadores con su polen pegajoso. Por la mañana temprano, es cuando encontraremos mayor cantidad de polinizadores, por lo que es el momento adecuado para realizar la polinización.

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En el caso de la polinización manual, se recomienda recolectar el polen de dos o tres flores masculinas y depositarlo en el estigma de una flor femenina. Esto aumentará el tamaño de la fruta y garantizará una mayor uniformidad en su desarrollo.

Cosecha y Conservación

La cosecha puede variar según el tipo de planta que tengamos. Algunas, como los zucchinis, se pueden cosechar tempranamente. Sin embargo, en el caso de las calabazas o los zapallos, es mejor esperar hasta que el tallo cambie de color antes de cortarlos. Esto asegurará una mayor duración y conservación de la fruta.

Recuerda mantener un buen riego para mantener las hojas hidratadas y favorecer la fotosíntesis. Esto permitirá que las frutas reciban los nutrientes necesarios para su desarrollo.

¡Esperamos que estos secretos biológicos para el cultivo de zapallos, calabazas y sandías te hayan sido de utilidad! No dudes en compartir este conocimiento con amigos y amigas que también disfrutan de la jardinería. ¡Hasta nuestro próximo artículo en Una Planta!

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