El Tamarugo y su Historia en las Salitreras

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El Tamarugo, un árbol centenario que ha presenciado la dura historia de las salitreras. Desde su aparición en estas tierras hasta el presente, ha sido testigo de la explotación humana y los estragos de la guerra.

El Tamarugo y su Historia en las Salitreras
El Tamarugo y su Historia en las Salitreras

Un Pueblo que Crece con Salitre

En medio de la tierra seca, el Tamarugo vio cómo las salitreras empezaban a florecer. El sonido repetitivo del término «salitre» llenaba el aire, mientras el árbol intentaba proteger a todos los que llegaban. Sin embargo, no pudo salvar a todos y sacrificó su propio existir en el proceso.

Las Huellas de la Explotación

El árbol también fue testigo del hombre explotando al hombre, llevándolo a la muerte. En medio de tanto dolor, la guerra llegó y el desierto se convirtió en escenario de fuego y sangre. Los tamarugos absorbieron el desamparo de toda una generación que murió en crueles matanzas.

La Tristeza Perdura

Aún hoy, se escucha el eco de todas aquellas almas que bajaron a la Escuela Santa María de Iquique y nunca regresaron. En la pampa del Tamarugal, los árboles que alguna vez fueron plantados han dado paso a individuos aislados. En el sector del agua hay algunos, y en los sectores de Pintado hay otros, pero solo quedan alrededor de 1.600 árboles, los últimos supervivientes de lo que fue Tamara.

Descubriendo la Edad de los Tamarugos

Mediante la dendrocronología, se han investigado y contado los anillos de los fustes de los árboles. Los resultados revelaron que estos tenían aproximadamente 80 años. Al volver al lugar donde se extrajeron las muestras, finalmente se descubrió que el bosque de tamarugos de Llamar era en realidad un rebrote de árboles talados en el pasado.

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Protegiendo al Tamarugo

En el año 2003, tras el estudio, se logró justificar la inclusión del bosque de tamarugos, incluyendo los hundimientos de Llamar, en la reserva nacional del Tamarugal. Aunque no formen un bosque con copas que se superponen, estos árboles aislados crecen con fuste y una gran copa, sus ramas se extienden candentes hacia el suelo, creando un microclima bajo cada uno de ellos.

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El Tamarugo y sus Ecosistemas Propios

Cada árbol de Tamarugo tiene su propio ecosistema. Hay lagartos y pajaritos que encuentran refugio y alimento en ellos. Estos árboles son como un tamarindo residente, siempre resistiendo cualquier caída y volviendo a crecer con energía y fuerza. Sienten el paso del tiempo, el cambio climático, y el estallido de la vida que los rodea. Aunque los humanos se derrumben a veces, el Tamarugo nos enseña a levantarnos una y otra vez.

Resistencia y Vida en la Nada

El Tamarugo, con sus semillas duras y firmes, es una fuente de vida en medio de la nada. Aunque una particular mariposa a veces se convierta en plaga y destruya sus frutos, este árbol tiene un gran amigo: el corredor te pica. Esta mariposa endémica es un refugio para el Tamarugo: grande, robusta, con una cola que mide dos veces su cuerpo y escamas adaptadas para no perder humedad, a pesar de su gran velocidad al volar.

El Tamarugo, un árbol resiliente que ha sobrevivido a la historia y sigue resistiendo en la aridez del desierto. Su legado es una lección de fortaleza y protección del medio ambiente.

Imagen de ejemplo:
Una Planta

Para obtener más información sobre el Tamarugo y otros árboles fascinantes, visita Una Planta.

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