Cuidado y cultivo de la Lavanda: descubre cómo mantenerla saludable

Cuidado y cultivo de la Lavanda: descubre cómo mantenerla saludable
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La Lavanda es una planta aromática fascinante, perfecta para disfrutar en el hogar. Los cuidados necesarios para mantenerla en buen estado no son complicados, y nos brindan la oportunidad de apreciar su belleza natural y, sobre todo, su inigualable perfume veraniego, que evoca la naturaleza y nos brinda un remedio natural.

La Lavanda es un arbusto silvestre con un carácter rústico que no requiere muchas atenciones de nuestra parte para florecer en los meses de verano. Incluso es capaz de crecer en zonas rocosas a pleno sol, indicándonos sus necesidades mínimas.

¡Vamos a descubrir qué cuidados necesitamos para disfrutar de esta maravillosa planta en nuestro hogar!

Cinco pasos para cultivar Lavanda

La Lavanda, en cualquiera de sus variedades (existen más de 60 tipos), es una planta perenne cuyas hojas no se renuevan anualmente. Puede llegar a crecer hasta el metro y medio de altura, convirtiéndose en un arbusto leñoso ideal para crear hermosos cierres y borduras que se destacarán aún más con su singular floración.

Para cultivar esta maravillosa planta, solo necesitamos seguir cinco sencillos pasos:

1. El sustrato adecuado para la Lavanda

La Lavanda requiere un sustrato alcalino, es decir, con un pH elevado. Esto es fundamental para su crecimiento, especialmente si nuestro suelo es ácido. En ese caso, deberemos compensar la acidez con un sustrato específico o añadir cal para elevar el pH.

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Además, es esencial que el suelo sea arenoso para asegurar un buen drenaje, evitando cualquier acumulación de humedad. Las raíces de la Lavanda no toleran el encharcamiento en ninguna época del año, ya que el exceso de agua podría congelarlas y dañar la planta, especialmente durante el invierno.

Cultivar campo de Lavandas

2. La ubicación ideal para la Lavanda

No existe un lugar específico para plantar Lavanda, lo importante es que cumpla con las condiciones adecuadas. Puede ser en maceta o directamente en el suelo. En el caso de la maceta, es necesario elegir un recipiente con un diámetro entre 30 y 40 centímetros. Al plantarla, debemos asegurarnos de que haya buena aireación, evitando plantarla muy cerca de otras plantas y dejando suficiente espacio para su crecimiento.

Además, es fundamental que la planta reciba al menos seis horas de sol directo al día. Evitemos plantarla cerca de árboles que puedan bloquear su acceso a la luz solar.

3. El riego adecuado para la Lavanda

Debido a su carácter rústico, la Lavanda puede soportar períodos sin agua en la naturaleza. Sin embargo, durante los meses de crecimiento, debemos prestar atención a su riego, evitando mojar sus ramas y flores para prevenir el desarrollo de hongos.

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En los meses más fríos, espaciaremos los riegos y los concentraremos en las horas centrales del día para permitir que las raíces se sequen durante la noche. Durante los meses calurosos, lo ideal es regarla una vez a la semana cuando el sustrato esté seco, evitando el riego si todavía conserva humedad.

Necesidades de la Lavanda

4. No es necesario abonar la Lavanda

A diferencia de otras plantas, no es recomendable abonar la Lavanda, ya que no es exigente en cuanto a la calidad del suelo, y un exceso de fertilización puede afectar su fragancia característica. Sin embargo, si el suelo es pobre o si la planta está en maceta, se puede aplicar una disolución mínima de fertilizante antes de la época de floración.

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5. Podar la Lavanda en el momento adecuado

Aunque la fertilización no es importante, la poda sí lo es. No debemos confundir la poda con la recolección de flores, que puede ser decorativa o tener fines medicinales. Es recomendable realizar una pequeña poda al comienzo de la primavera o al final del otoño, antes o después de la época de floración. Esta poda estimulará el crecimiento de nuevas ramas y flores.

Si la Lavanda se utiliza para formar cierres o borduras, además de podar en altura, también debemos recortar en contorno para darle la forma deseada y asegurar que todas las plantas sigan una línea estética.

Mariposa posada en una flor de Lavanda

Con estos cinco pasos, podrás cultivar Lavanda y disfrutar de su maravilloso aroma durante los meses de verano. Además de su fragancia, la Lavanda atrae a la fauna biodiversa del jardín, lo cual es fundamental para la sostenibilidad de la naturaleza.

¿No te parece una razón de peso para cuidar la Lavanda como se merece?

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