Descubre los secretos para crear una kokedama sin frustración

Advertisement

Tal vez ya has oído hablar del arte floral de las kokedamas, esas espectaculares plantas sin maceta que lucen preciosas y saludables. Esta técnica tradicional japonesa de cultivar plantas en interior resulta fascinante. ¿Te animas a probarlo en tu propio hogar?

Qué es una kokedama

Las kokedamas son una técnica japonesa para cultivar plantas en el interior sin necesidad de maceta, reemplazándola por una capa de musgo que protege las raíces. El resultado final de esta especie de manualidad jardinera es todo un misterio para quien las contempla, con sus bases de tierra redondeadas.

Lo mejor de las kokedamas es que puedes colocarlas donde quieras, ya sea colgadas del techo o sobre una mesa. Cualquier forma que elijas, lucirán preciosas. Sin embargo, es importante tener en cuenta que las plantas más adecuadas para esta técnica son las de crecimiento lento. Además, ten en cuenta que deberás rehacer la kokedama cada cierto tiempo, entre tres meses y un año, dependiendo de la especie y el crecimiento de las raíces.

Materiales para hacer kokedamas

Para crear tu primera kokedama, es mejor comenzar con una opción sencilla antes de complicarte. Necesitarás una planta de tamaño pequeño, sustrato normal de jardinería, musgo Sphagnum, una bolsa plástica, cuerda de algodón y sustrato para bonsáis, conocido como akadama. Además, asegúrate de tener a mano agua y un recipiente grande para mezclar el sustrato sin problemas.

Los dos componentes más especiales e imprescindibles son la akadama y el musgo. La akadama es un sustrato poroso de origen volcánico, que retiene muy bien la humedad y los nutrientes, evitando que las raíces se pudran.

Further reading:  Plantas sin maceta: Descubre el encanto del kokedama

Cómo hacer kokedamas

Para preparar las bolas de musgo, mezcla el sustrato y la akadama en el recipiente en una proporción de 7:3. Amasa la mezcla hasta obtener un resultado homogéneo y compacto. Luego, coloca la mezcla sobre una bolsa plástica y dale la forma esférica característica, rodando la bola con ayuda de la bolsa. A continuación, coloca el musgo en la mesa, asegurándote de que la cara marrón quede hacia arriba. Humedece ligeramente el musgo si es necesario. Coloca la bola de sustrato encima del musgo y cúbrelo con él, pasando la cuerda de algodón alrededor. Asegúrate de no perder la punta del hilo, ya que necesitarás hacer un nudo con los dos extremos para mantenerlo sujeto.

Advertisement

Una vez que la bola esté lista, haz un orificio en la parte superior para introducir las raíces de la planta. Luego, cierra la bola alrededor de las raíces.

Cuidados de la kokedama

Los cuidados de una kokedama son sencillos. No debe recibir luz directa, pero sí requiere una buena luminosidad. Además, necesita riego semanal. Para regarla, sumérgela en un recipiente con agua y deja que escurra en el fregadero. Una vez que haya soltado el exceso de agua, puedes volver a colocarla en su lugar.

Además, es importante cuidar la humedad ambiental para la planta. Dependiendo del tipo de planta, necesitará más o menos humedad. En invierno, con la calefacción, el ambiente estará más seco, al igual que con el aire acondicionado en verano. Puedes colocar la kokedama en un cuenco sobre piedras, al igual que se suele hacer con las orquídeas, pero asegúrate de que el agua esté siempre por debajo de las piedras. También es recomendable pulverizar las hojas con un poco de agua para mantenerlas húmedas, si la especie de planta lo permite.

Further reading:  Cómo hacer un kokedama de suculentas

¡Experimenta con la belleza de las kokedamas y disfruta de tu propio jardín interior! Para más información sobre plantas y jardinería, visita Una Planta.

Advertisement