Una planta barata y purificadora: el lirio de la paz que avisa al aprendiz

La familia de las aráceas (Araceae) es conocida por tener plantas resistentes que podemos cultivar en el interior de nuestras casas. Entre estas destacan el singonio (Syngonium spp.), el aglaonema (Aglaonema spp.), la zamioculcas (Zamioculcas zamiifolia) y la costilla de Adán (Monstera deliciosa). Estas plantas son muy recomendables, especialmente si no tenemos mucha experiencia en el cuidado de las plantas de interior.

Otra planta de esta familia que merece ser mencionada es el lirio de la paz o espatifilo (Spathiphyllum wallisii). Originaria de América Central y Sudamérica, esta planta se encuentra en infinidad de interiores, como hogares, oficinas y restaurantes. Su popularidad se debe a su bajo precio, rápido crecimiento y facilidad de cultivo. Es una opción ideal para quienes no tienen mucha experiencia en el cuidado de plantas.

El espatifilo tiene un don especial para enseñar a quienes carecen de conocimientos sobre plantas. Milagro Jimena, médico y amante de las plantas, nos cuenta algunas de las lecciones que esta planta le ha enseñado. Por ejemplo, su hijo tiene un espatifilo al que llama «la planta histérica» porque se marchita cuando necesita ser regada. Para recordarle cuándo regarla, Milagro solía colocarla frente al televisor. «Cuando estaba marchita y triste, la regaba», nos cuenta divertida. Según ella, el espatifilo «avisa y revive» a través de su apariencia.

Sin embargo, es importante evitar que la planta llegue a este punto límite, ya que el estrés hídrico puede debilitarla y hacerla más propensa a enfermedades. En cuanto a la luz, al lirio de la paz le gusta crecer cerca de una ventana. Incluso se puede intentar cultivar en habitaciones más luminosas para ver cómo se adapta. Es importante tener en cuenta que una planta recién comprada en un vivero tendrá las condiciones de cultivo óptimas que el viverista le haya proporcionado. Por lo tanto, es posible que tenga muchas hojas y flores blancas.

Further reading:  Cómo deshacerte del ojo de pollo en el pie: consejos y métodos efectivos

Una vez llevemos la planta a nuestro hogar u oficina, deberemos tener en cuenta que las condiciones de luminosidad pueden haber cambiado, y la planta tendrá que adaptarse a su nuevo entorno. Es posible que pierda algunas hojas debido a la falta de energía lumínica. No debemos alarmarnos, sino observar y esperar hasta dónde llega esta pérdida. Si vemos que es excesiva e incluso deja de florecer, es una señal clara de que la planta necesita más luz y deberemos acercarla a una ventana.

Para garantizar la robustez de la planta y favorecer la emisión de flores y hojas exuberantes, es recomendable fertilizarla mensualmente con un abono orgánico líquido. Si omitimos estos abonados, la planta seguirá viva, pero no lucirá tan exuberante ni florecerá tanto. En resumen, el lirio de la paz es una planta resistente que requiere pocos cuidados, pero agradecerá una atención adecuada.

En cuanto a su apariencia, existen diferentes variedades de espatifilo, desde aquellas con hojas más pequeñas, como la variedad ‘Yess’ o ‘Chopin’, que no superan los 50 centímetros de altura, hasta las más grandes como Mauna Loa o Sensation, cuyas hojas pueden alcanzar hasta un metro de altura. Podemos encontrar el tamaño perfecto para adaptarse a cualquier espacio.

Por último, no podemos olvidar que el espatifilo se considera una planta purificadora de aire. Varios estudios de laboratorio han demostrado su capacidad para eliminar compuestos nocivos como el benceno. Además, su belleza y elegancia nos enseñan lecciones sobre la naturaleza y nos brindan un ambiente más saludable.

Descubre más sobre las maravillas del mundo vegetal en Una Planta.

YouTube video
Una planta barata y purificadora: el lirio de la paz que avisa al aprendiz