Descubre los secretos detrás del cuidado de la zamioculca

Descubre los secretos detrás del cuidado de la zamioculca
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La zamioculca se ha convertido en una planta imprescindible en muchos hogares en los últimos años. Su exquisita belleza verde y su conexión con corrientes como el feng shui son solo algunas de las razones. Pero más allá de su apariencia, los cuidados de la zamioculca son realmente sencillos, lo que la convierte en una opción ideal para aquellos que buscan plantas de interior fáciles de cuidar y que no requieran demasiado tiempo.

A pesar de ser originaria de África y estar acostumbrada a climas tropicales, la zamioculca se ha adaptado sin problemas a nuestras latitudes. Si bien no alcanzará el tamaño natural de un metro cuando se cultiva en maceta, siguiendo cuidadosamente sus necesidades, podemos disfrutar de una planta decorativa de hasta 70 centímetros. Eso sí, paciencia: su crecimiento es lento.

Antes de profundizar en los cuidados de la zamioculca, debemos tener en cuenta un aspecto importante: es una planta tóxica y, por lo tanto, no es recomendable tenerla en hogares con niños o mascotas.

5 consejos para el bienestar de la zamioculca

La principal peculiaridad de la zamioculca radica en la disposición de sus tallos y hojas, que crecen de manera desordenada. Sus hojas de color verde oscuro e intenso poseen un brillo singular, no necesitan abrillantador y se pueden limpiar fácilmente con un paño húmedo para favorecer la fotosíntesis.

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Además, tanto las hojas como los tallos actúan como reservas de agua, lo que nos da una pista sobre sus necesidades de riego. La zamioculca es una planta resistente a la sequía por excelencia.

Maceta de zamioculca
Tanto por su porte como por los cuidados de la zamioculca, optar por ella es acertar.

Teniendo en cuenta esto, veamos detalladamente los cuidados de la zamioculca, recordando que se trata de una planta poco exigente, ideal para aquellos jardineros olvidadizos o con poco tiempo en casa.

1. La luz, un factor clave

La zamioculca puede sobrevivir en espacios con poca luz solar e incluso reemplazarla por luz artificial para realizar sus funciones vegetales. Sin embargo, nada compara el crecimiento vigoroso que experimenta cuando se encuentra en un lugar muy luminoso. El color oscuro y característico de sus hojas depende de la luz solar, pero nunca debe recibir sol directo.

2. Suelo poco exigente pero atención al trasplante

La zamioculca se adapta sin problemas a diferentes tipos de suelo, ya sea sustrato universal o sustrato para plantas verdes. Sin embargo, es fundamental que el suelo tenga un buen drenaje. En cuanto al trasplante, debemos ser cuidadosos, ya que desarrolla un sistema de raíces voluminosas y leñosas que ocupan rápidamente el tiesto. Se recomienda trasplantarla cada dos años a una maceta de mayor tamaño durante la primavera.

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3. Temperatura cálida

Debido a su origen africano, la zamioculca prefiere ambientes cálidos y puede tolerar temperaturas superiores a los 30 grados. Sin embargo, no tolera el frío y su bienestar puede verse comprometido por debajo de los 15 grados. Nunca debemos exponerla a temperaturas inferiores a los 5 grados.

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4. Riego moderado

Siendo una planta suculenta, la zamioculca se adapta mejor a la sequía que al exceso de agua. Por lo tanto, los riegos deben ser moderados y se debe permitir que el sustrato se seque entre riego y riego. El exceso de agua puede comprometer la salud de la planta y provocar que las hojas se vuelvan amarillas. Durante la primavera, es recomendable agregar una dosis mensual de abono líquido para plantas verdes para fortalecer su crecimiento.

5. Plagas poco comunes

Si cuidamos adecuadamente de la salud de la zamioculca, es poco probable que sufra de plagas. La única que puede aparecer, si la planta no está en buen estado, es la cochinilla algodonosa. En caso de detectarla, debemos actuar rápidamente utilizando un insecticida específico.

La zamioculca y el feng shui

La zamioculca se ha convertido en una planta clave en el feng shui, una filosofía oriental que busca el equilibrio energético en los espacios. Las plantas simbolizan la vida y la abundancia, y su presencia se asocia con la madera, uno de los elementos fundamentales que equilibra la energía del ambiente. La zamioculca cumple con estos requisitos gracias a sus gruesos troncos y a su capacidad de adaptarse a lugares con poca luz, lo que la convierte en una opción ideal para situarla en el este y el noreste de nuestra casa, según las reglas del feng shui.

Cuidados de la zamioculca

Además, una de las premisas del feng shui es que las plantas deben estar en perfecto estado para generar energía positiva. La zamioculca es poco exigente en sus cuidados, por lo que es difícil que se estropee y pierda su efecto positivo.

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