Variedades, manejo y comercialización de zapallo

Variedades, manejo y comercialización de zapallo
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El zapallo es una hortaliza muy versátil y de gran valor en la industria alimentaria. En este artículo, exploraremos las variedades comerciales, los cultivos de zapallo tipo criollo y los zapallos ingleses o colorados. También analizaremos sus requerimientos de cultivo, el manejo adecuado del cultivo, la producción de semillas, la cosecha y la comercialización, así como el envasado y las áreas y volúmenes de producción en Argentina.

Variedades comerciales

Las variedades comerciales de zapallo ofrecen una amplia gama de formas, colores y tamaños, satisfaciendo diferentes gustos y requisitos culinarios. A continuación, mencionaremos algunas de las variedades más populares:

Zapallos criollo plomo

Estos zapallos tienen una forma característica, con frutos grandes y cáscara delgada de color anaranjado o plomizo. Son muy dulces y su pulpa es espesa y de color anaranjado. Las semillas son ocráceas o blancas. Este tipo de zapallo es chato, surcado y de ciclo prolongado.

Zapallo criollo crespo

El zapallo criollo crespo se asemeja al zapallo criollo plomo, pero su cáscara es crespa y verrugosa. Tiene un color gris plomizo y es de buena calidad culinaria. Tiene un ciclo de cultivo largo de 150 días y se cultiva principalmente en la región de Cuyo. Su comercialización en los mercados mayoristas se realiza de julio a diciembre.

Zapallo criollo valenciano

Este zapallo, adaptado a la región hortícola de Cuyo, es similar al zapallo criollo plomo pero de un tamaño más pequeño y achatado. Tiene una conservación mediana y es excelente para el consumo fresco.

Zapallo inglés/colorado/hubbard

Este tipo de zapallo, conocido como zapallo Hubbard, se caracteriza por su cáscara dura y su capacidad de conservación. Su forma es ovalada, con extremos puntiagudos que pueden estar curvados. Posee semillas blancas.

Cultivares del zapallo tipo criollo

El zapallo tipo criollo ofrece variedades con características específicas que se adaptan a diferentes propósitos y demandas del mercado. Conozcamos algunos de ellos:

Marino de Mendoza FCA

Este cultivar es ideal para el almacenamiento a largo plazo, ya que sus frutos tienen una cáscara lo suficientemente madura. Los frutos son de tamaño medio y tipo valenciano, con un peso promedio de 8,6 kg.

Pecas INTA

Este cultivar destaca por su ciclo intermedio de 110 a 120 días desde la emergencia hasta la cosecha. Los frutos son redondos, con ambos extremos aplanados, y tienen un peso de 1,4 a 1,5 kg. La pulpa es de color amarillo fuerte y de textura suave y seca al cocinar. Pecas INTA es resistente al transporte y a la conservación, y es una opción más económica que los híbridos extranjeros.

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Zapuco INTA

El zapuco INTA es ideal para la industrialización. Sus frutos tienen un alto contenido de sólidos totales y una pulpa de excelente calidad para la producción de sopas, caldos y purés. En ensayos comparativos, ha mostrado rendimientos medios de 29 toneladas por hectárea.

San Antonio FCA

Este cultivar es adecuado para el almacenamiento durante varios meses, lo que lo convierte en una opción popular para la conservación a largo plazo.

Gris plomo

Este cultivar produce frutos grandes y redondos, con forma achatada en los polos. Su cáscara es lisa y de color gris plomo, y la pulpa es firme y de color naranja. El peso promedio de los frutos es de 14 kg. La planta es rústica y vigorosa.

Cultivares del zapallo tipo inglés o colorado

Dentro de la categoría de zapallos ingleses o colorados, encontramos variedades que son ampliamente cultivadas en diferentes regiones de Argentina. Veamos algunos ejemplos:

Cucurbita maxima Colorado La Banda 70 INTA

Esta variedad de zapallo es no guiadora y se siembra en surcos a una distancia de 1 m. Produce de 2 a 3 zapallos por planta, con un peso de 1 a 2 kg cada uno.

Cucurbita maxima Inglés (Golden Hubbard) del país

Derivado de cultivares importados de los Estados Unidos, este zapallo es muy cultivado en el noroeste de Chubut. Tiene forma esférica con extremos aguzados, corteza naranja y verrugosa, y pulpa de color naranja intenso. Tiene un ciclo de cultivo de 100 a 120 días y un peso promedio de 4-5 kg.

Cucurbita maxima Inglés (Green Hubbard) del país

Este cultivar es de color verde y es una raza criolla derivada de un cultivar estadounidense.

Requerimientos del cultivo

El zapallo es un cultivo que requiere ciertas condiciones específicas para su crecimiento óptimo. A continuación, veremos los principales requerimientos del cultivo:

  • Siembra: La siembra se realiza mediante semillas y puede ser directa. La época de siembra varía según la región, pero en general se realiza en septiembre o mediados de agosto para el cultivo forzado. La densidad de siembra varía entre 2-3 kg/ha para siembra manual y 4-5 kg/ha para siembra mecánica.

  • Clima: El zapallo necesita un clima templado a cálido. Requiere un período libre de heladas de 4 a 5 meses. Las temperaturas óptimas de crecimiento mensuales promedio oscilan entre 18 y 24°C, con una temperatura máxima promedio de 32°C y una temperatura mínima promedio de 10°C. La temperatura óptima del suelo para la germinación es de 35°C, con una temperatura máxima de 37°C y una temperatura mínima de 12°C.

  • Suelo: Se prefiere que los suelos sean sueltos, bien drenados y ricos en fósforo, potasio y calcio. El pH ideal del suelo es de 5,5 a 6,8. El zapallo es tolerante a la sequía debido a su raíz pivotante y es medianamente resistente a la salinidad del suelo. Para la producción temprana, se recomiendan suelos arenosos y ricos en materia orgánica.

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Manejo del cultivo

El manejo adecuado del cultivo de zapallo es fundamental para obtener buenos resultados. A continuación, se presentan algunas pautas para el manejo eficiente del cultivo:

  • Siembra: La siembra se realiza directamente mediante semillas. Existen dos formas de cultivar el zapallo: en secano y con riego.

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  • En secano: Se puede realizar siembra a mano, marcando con un arado a una distancia de 2,5 a 3 m entre líneas y de 1,5 a 2 m cruzando. En cada cruce de las líneas, se siembran tres semillas. También es posible realizar siembra directa con una sembradora de maíz, modificando el plato. En ambos casos, es necesario realizar un raleo posterior. La distancia de plantación recomendada es de 4 m entre hileras y 1 m entre plantas, lo que da una densidad de 2.500 plantas/ha.

  • Bajo riego: En regiones como Santiago del Estero, se utiliza el riego por inundación antes de la siembra. Luego, se realizan pasadas de rastra de discos y otras labores de preparación del suelo. La siembra se realiza a golpe, a una distancia de 2,5 x 2,5 m. También es posible realizar la siembra a máquina, con distancias de 2,8 a 3 m entre hileras y 1,8 a 2 m entre plantas. Durante el ciclo de cultivo, se deben realizar labores de mantenimiento como el control de malezas y el aporque.

  • En Mendoza, la siembra se realiza en octubre o noviembre, a golpes, a una distancia de 1,0 a 1,5 m entre líneas y 1,0 a 1,5 m entre plantas. Posteriormente, se realiza un raleo dejando dos plantas por golpe. También se realiza un aporque para fortalecer las plantas.

Producción de semilla

La producción de semilla es clave para garantizar la disponibilidad de semillas de calidad y variedades específicas. A continuación, presentamos algunos aspectos relacionados con la producción de semilla de zapallo:

  • Siembra: La siembra se realiza directamente con semillas utilizando diferentes métodos, dependiendo de si se trata de una siembra normal o forzada. Para la siembra normal, se utilizan métodos manuales y mecánicos.

  • Cosecha: La cosecha de las semillas se realiza cuando el fruto alcanza la madurez adecuada. En el caso de las variedades cultivadas para obtener semillas de «primicia», se cosechan antes de que estén completamente maduras. Las semillas cosechadas se deben mantener en condiciones adecuadas de temperatura y humedad.

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Cosecha, comercialización y almacenamiento

La cosecha del zapallo se realiza de 3 a 5 meses después de la siembra, dependiendo de la variedad. Se recomienda cosechar los zapallos incluso si ya han pasado de su punto óptimo de madurez, ya que la presencia de los frutos inhibe la producción de flores femeninas.

Los zapallos destinados a la conservación a largo plazo se cosechan cuando el follaje se ha helado y la cáscara es dura. Durante la cosecha, es importante dejar un trozo de pedúnculo en el fruto para una mejor conservación.

La comercialización de los zapallos se realiza mediante cajones y jaulas. Para mejorar la calidad de los zapallos, se puede realizar el proceso de «curado», que consiste en someter los zapallos recién cosechados a temperatura y humedad controladas durante un período determinado. Posteriormente, los zapallos se deben mantener en condiciones adecuadas de temperatura y humedad.

Envasado

El envasado adecuado de los zapallos es esencial para garantizar su calidad y conservación. Se utilizan diferentes tipos de envases, dependiendo de la permeabilidad al agua requerida. Los envases permeables, como el polietileno perforado y la arpillera plástica, son aptos para conservar los zapallos durante cortos períodos de tiempo y en áreas de baja humedad relativa. Los envases impermeables, como los de hojalata y lámina de aluminio, se utilizan para conservar las semillas a largo plazo en condiciones de alta humedad relativa.

Es importante controlar la humedad de las semillas al momento del envasado para evitar daños a la calidad fisiológica. Los envases suelen contener entre 0,5 y 1 kg de semillas, aunque también se pueden utilizar envases de mayor capacidad. Los envases de semillas deben almacenarse en un lugar fresco y seco, con una humedad relativa cercana al 50%.

Áreas y volúmenes de producción

El zapallo es un cultivo de alto valor social y económico en Argentina. El país cuenta con diversas zonas que permiten producciones tempranas, tardías y de contraestación. Las principales provincias productoras de zapallo son Salta, Buenos Aires, Córdoba, Tucumán, Mendoza, Misiones, Corrientes, Santa Fe y Río Negro. Otras provincias, como Santiago del Estero, Catamarca, Chaco y Formosa, también producen zapallo en menor medida.

La superficie cultivada con zapallo en Argentina varía según los cambios en los hábitos de producción y consumo, los aumentos en los rendimientos y la introducción de nuevas variedades. El país tiene la capacidad de abastecer el mercado nacional durante todo el año, gracias a su diversidad de regiones con condiciones ambientales favorables.

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