«Las raíces: el cerebro de las plantas» (Darwin)

Siempre se ha dicho que las raíces son el cerebro de las plantas. Y es que, si se les proporciona un buen sistema de raíces, junto con la humedad y nutrición adecuadas, estas enviarán señales hormonales que potenciarán el desarrollo de brotes y frutos. Sin embargo, a menudo no se les presta la debida atención y cuidado. En este artículo, vamos a explorar la importancia de las raíces y descubrir las últimas novedades científicas que nos ayudan a entender su funcionamiento.

Las raíces: los cimientos invisibles

Las raíces son la mitad invisible de las plantas, pero desempeñan un papel fundamental en el rendimiento y la calidad de las cosechas. No solo actúan como ancla y soporte mecánico para el desarrollo aéreo de la planta, sino que también desempeñan un papel crucial en la absorción de agua, nutrientes y en la acumulación de nutrientes de reserva. Además, las raíces producen fitohormonas que estimulan el crecimiento de los órganos de la parte aérea de la planta.

Relación entre el crecimiento del follaje y de las raíces

Existe una clara correlación entre el crecimiento del follaje y de las raíces en los frutales. La copa de la planta provee a las raíces de hidratos de carbono y nutrientes minerales, lo que potencia su desarrollo. En una planta normal, la raíz es al menos igual o de mayor tamaño que la copa. Sin embargo, cuando se altera esta relación en desmedro de la raíz, la sustentabilidad productiva se ve afectada a largo plazo.

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El desarrollo radicular: clave para la productividad y sustentabilidad

El desarrollo de las raíces influye en la productividad y sustentabilidad de los cultivos. Muchos de los problemas que afectan a los frutales tienen su origen en limitaciones o daños en las raíces. El crecimiento radicular está condicionado por varios factores, como la temperatura, la humedad, la aireación y la resistencia mecánica del suelo. Además, los microorganismos benéficos presentes en el suelo también juegan un papel importante en el desarrollo de las raíces.

Nutrientes que estimulan el desarrollo radicular

Algunos nutrientes, como el nitrógeno, el fósforo y el calcio, tienen un impacto significativo en el desarrollo de las raíces. El nitrógeno estimula la actividad hormonal y el crecimiento de las raíces en busca de nuevas áreas ricas en nitratos. El fósforo, por su parte, estimula el crecimiento del sistema radicular y el establecimiento temprano de las plantas. El calcio es esencial para la división celular y el crecimiento de las raíces.

Productos tecnológicos para estimular el desarrollo de raíces

Para lograr un desarrollo constante de raíces nuevas, es necesario manejar el suelo de manera adecuada. Esto implica mejorar la estructura del suelo, aportar materia orgánica de calidad, proteger la superficie del suelo y fomentar una nutrición equilibrada. Además, existen productos en el mercado que pueden actuar como estimulantes del desarrollo radicular, mejorando la síntesis natural de fitohormonas y potenciando el crecimiento de las plantas.

El gran potencial de los biofertilizantes

Los biofertilizantes, que contienen microorganismos vivos, son una opción cada vez más popular para mejorar la fertilidad del suelo y estimular el crecimiento de las plantas. Estos microorganismos pueden fijar nitrógeno atmosférico, solubilizar fósforo, descomponer materia orgánica y secretar hormonas de crecimiento. Además, los biofertilizantes son una opción amigable con el medio ambiente y pueden reemplazar hasta el 30% de los fertilizantes químicos.

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Trichoderma: modelador de la estructura radicular

En particular, el hongo Trichoderma ha demostrado ser capaz de regular la estructura radicular y mejorar el crecimiento de las plantas. Este hongo actúa como biocontrolador de patógenos radiculares, activa las defensas de las plantas y regula su crecimiento. Además, se ha descubierto que Trichoderma produce auxinas, hormonas de crecimiento que estimulan el desarrollo radicular y el crecimiento de las plantas.

En conclusión, las raíces son el cerebro de las plantas y su desarrollo adecuado es esencial para el rendimiento y la calidad de los cultivos. Gracias a los avances científicos, hoy en día disponemos de herramientas tecnológicas y biofertilizantes que pueden potenciar el desarrollo de las raíces y contribuir a un crecimiento sostenible de los cultivos.

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