Fascitis plantar: el dolor en el talón y cómo tratarlo

Fascitis plantar: el dolor en el talón y cómo tratarlo
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La fascitis plantar es una lesión común que afecta a deportistas y personas sedentarias por igual. A menudo, se confunde con el espolón calcáneo, pero en realidad son dos afecciones distintas. La fascitis plantar es una estructura fibrosa y plana en la planta del pie que cumple un papel fundamental en el soporte y la transmisión de energía al caminar o correr. Sin embargo, debido a las fuerzas de tracción a las que está sometida, puede inflamarse y sufrir pequeñas roturas, lo que provoca dolor en el talón al dar los primeros pasos por la mañana o después de un período de inactividad.

Diferencias entre la fascitis plantar y el espolón calcáneo

Es importante diferenciar entre la fascitis plantar y el espolón calcáneo. Mientras que la fascitis plantar es una lesión de la estructura fibrosa en el talón, el espolón calcáneo es una calcificación o prominencia ósea en la misma área. Aunque el espolón calcáneo puede estar presente en casos de fascitis plantar, no es la causa principal de la afección y su extirpación quirúrgica no siempre es necesaria.

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico de la fascitis plantar se basa en la historia clínica del paciente y en la exploración física. En casos de duda, se pueden realizar radiografías o pruebas de imagen como la ecografía o la resonancia magnética para descartar otras patologías.

El tratamiento de la fascitis plantar es escalonado y requiere paciencia y constancia por parte del paciente. Se recomienda descansar y evitar actividades que ejerzan presión en el talón, así como utilizar medidas antiinflamatorias. La fisioterapia desempeña un papel fundamental en el tratamiento, utilizando técnicas de terapia manual, estiramientos y otros métodos como la electroterapia o los ultrasonidos.

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En casos en los que persiste el dolor a pesar del tratamiento conservador, se pueden utilizar infiltraciones con corticoides o realizar terapias más avanzadas, como las ondas de choque extracorpóreas o las infiltraciones con Plasma Rico en Plaquetas (PRP). Estos tratamientos estimulan la regeneración celular y favorecen la cicatrización del tejido dañado.

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Si todas las opciones anteriores fracasan, se pueden considerar opciones quirúrgicas. En nuestra unidad, realizamos técnicas mínimamente invasivas que han demostrado ser altamente efectivas, como la técnica endoscópica. A través de incisiones mínimas, se puede identificar y tratar la zona afectada de forma precisa. El postoperatorio requiere reposo parcial y fisioterapia para una recuperación exitosa.

Prevención y conclusiones

Para evitar la cronificación de la fascitis plantar y la necesidad de procedimientos quirúrgicos, es fundamental consultar con especialistas en cuanto se presenten los primeros síntomas. Asimismo, es importante cuidar la salud de nuestros pies, mantener un peso adecuado y utilizar calzado adecuado.

Recuerda que una buena salud en los pies es crucial para una vida activa y sin dolor. No ignores las señales de tu cuerpo y busca atención médica si experimentas dolor persistente en el talón. ¡Cuida tus pies y camina sin molestias!

Fuente: Adaptado de [enlace al artículo original](enlace original).

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