Entendiendo la Evolución

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La evolución es un proceso fascinante que ha dado forma a la diversidad de vida que existe en nuestro planeta. Para comprender mejor este concepto biológico, es importante entender lo que define a una especie y cómo se relaciona con la apariencia de los organismos.

La apariencia no lo es todo

A simple vista, algunos organismos pueden parecer iguales, pero eso no significa necesariamente que sean de la misma especie. Un ejemplo interesante son los turpiales gorjeadores (Sturnella neglecta) y los turpiales orientales (Sturnella magna), que comparten una apariencia casi idéntica. Sin embargo, no se reproducen entre sí, lo que los convierte en especies independientes según la definición biológica de especie.

El turpial gorjeador (izquierda) y el turpial oriental (derecha) parecen idénticos y sus áreas de distribución se solapan, pero sus cantos diferentes evitan que se reproduzcan entre sí.
El turpial gorjeador (izquierda) y el turpial oriental (derecha) parecen idénticos y sus áreas de distribución se solapan, pero sus cantos diferentes evitan que se reproduzcan entre sí. Fotografía de turpial gorjeador por Kevin Cole Creative Commons Attribution 2.0 Generic; fotografía de turpial oriental por Tom Wicker CC BY-NC-ND 2.0.

Por otro lado, algunos organismos pueden tener apariencias diferentes pero pertenecer a la misma especie. Tomemos como ejemplo a dos hormigas aparentemente distintas. Estas hormigas, que podrían considerarse especies con parentesco lejano, en realidad son hermanas de la especie Pheidole barbataque, y desempeñan tareas diferentes dentro de la misma colonia.

El alcance del problema

El concepto biológico de especie plantea una serie de desafíos. Por ejemplo, ¿qué ocurre con los organismos asexuales o aquellos que ocasionalmente se hibridan entre sí? Además, hay otras dificultades a considerar:

  • ¿Qué significa exactamente «pueden reproducirse entre ellas»? Si una población de ranas está separada por una autopista que impide la reproducción entre los dos grupos, ¿deberíamos considerarlos especies diferentes? La respuesta no es tan sencilla, y dependerá de la distancia que los separe y del límite que establezcamos.

  • Las especies relacionadas forman un «corro» geográfico en el que sus áreas de distribución se superponen en los extremos. Un ejemplo de esto son las muchas subespecies de salamandras del género Ensatina en California, que muestran sutiles diferencias genéticas y morfológicas a lo largo de su distribución. Estas subespecies se reproducen entre sí, excepto en una zona del sur de California donde E. klauberi y E. eschscholtzii no se reproducen entre sí. En este caso, el punto exacto en el que ocurre la especiación no está claro.

  • Las cronoespecies son etapas diferentes de un mismo linaje evolutivo que existieron en momentos diferentes. Esto plantea un desafío al concepto biológico de especie, ya que es difícil determinar si un organismo de hace millones de años se habría reproducido con uno de sus antepasados más antiguos. ¿Deberíamos considerar a estos organismos como especies diferentes? Si es así, ¿dónde trazamos la línea divisoria en el linaje?

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Estas son solo algunas de las complejidades que surgen al intentar definir y comprender las especies desde un punto de vista biológico. La evolución es un proceso continuo y dinámico, y el estudio de las especies nos brinda una visión fascinante de la diversidad de la vida en nuestro planeta.

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FAQs

1. ¿Por qué la apariencia no define una especie?
La apariencia de los organismos puede ser engañosa, ya que dos especies diferentes pueden ser muy similares en su aspecto físico. La capacidad de reproducirse entre sí en la naturaleza es el factor clave para determinar si los organismos pertenecen a la misma especie.

2. ¿Qué desafíos plantea el concepto biológico de especie?
El concepto biológico de especie plantea desafíos en relación a los organismos asexuales, los casos de hibridación ocasional y la definición clara de los límites entre especies.

Conclusion

La evolución es un proceso complejo que ha dado lugar a la diversidad de vida que observamos en nuestro planeta. Comprender cómo se define una especie y cómo se relaciona con la apariencia de los organismos nos ayuda a desentrañar los misterios de la evolución. Aunque la apariencia puede ser útil para la identificación de especies, no es el factor determinante. La capacidad de reproducirse entre sí en la naturaleza es lo que define a una especie. Mantenerse curioso y explorar las maravillas de la biología nos permite apreciar la riqueza y la belleza de nuestro mundo natural. Para obtener más información sobre el mundo de las plantas, visita Una Planta.

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