El álamo: un tesoro natural que nos conecta con la historia

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El álamo, conocido científicamente como ‘Populus alba’, es un árbol majestuoso que ha sido venerado desde tiempos remotos. Su nombre, que proviene del latín, hace referencia al ‘árbol del pueblo’, ya que se encuentra en abundancia en diferentes partes del mundo. Pertenece a la familia Salicaceae, que engloba una variedad de 40 especies de árboles. Aunque su origen se encuentra en Marruecos, con el tiempo se ha expandido a través de la Península Ibérica, Europa y Asia Central.

Álamo

Este árbol imponente puede llegar a alcanzar alturas de hasta 25 metros. Se alza sobre un tronco recto y cilíndrico, cubierto por una corteza blanca y agrietada que le da un aspecto único. En los ejemplares más viejos, podemos apreciar grietas con tonalidades oscuras, testigos de su larga vida.

El álamo es un árbol caducifolio, con hojas anchas y pecíolos largos. De los costados de sus hojas brotan flores colgantes de color blanco y verde. En otoño, estas hojas se tiñen de un hermoso amarillo antes de caer, solo para renacer nuevamente en primavera.

Álamo caducifolio

El fruto del álamo son cápsulas bivalvas de forma ovalada. Estas cápsulas se abren al madurar, liberando sus semillas que están cubiertas de delicados pelitos que les permiten dispersarse con el viento.

Propiedades y distribución del álamo

El álamo es un árbol estrechamente relacionado con el agua. De hecho, crece en lugares donde este recurso es abundante, como fuentes naturales, sistemas fluviales y manantiales. Requiere de zonas húmedas para su crecimiento y desarrollo, lo cual lo hace crecer de manera rápida y robusta.

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Es capaz de adaptarse a diferentes tipos de suelos y tolera muy bien el frío. Además, posee una gran capacidad de resistencia al cambio climático y puede absorber hasta 670 kilos de dióxido de carbono durante 30 años.

Por todas estas razones, el álamo es una de las especies que forman parte de nuestro proyecto ‘Sembrando Oxígeno’. Esta iniciativa tiene como objetivo repoblar áreas forestales y espacios verdes, contribuyendo así al equilibrio medioambiental.

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Sembrando Oxígeno

En 2016, en Valladolid, llevamos a cabo una plantación de más de mil árboles en colaboración con Aquona y el Ayuntamiento local. Estos árboles, que forman parte de un arboretum inspirado en los textos de Miguel Delibes, han creado un hermoso paseo verde en torno a una importante obra de ingeniería hidráulica. Más allá de embellecer el paisaje, nuestro objetivo es concienciar a los habitantes sobre la importancia del medio ambiente y su riqueza.

Una de las características más destacadas del álamo es su madera. Esta es conocida por su robustez y majestuosidad, y ha sido utilizada en diversas obras de arte a lo largo de la historia. Incluso, el legendario artista florentino Leonardo Da Vinci pintó su obra más emblemática, La Gioconda, sobre una tabla de madera de álamo.

Además de su valor artístico, la madera del álamo tiene diversas aplicaciones prácticas. Se utiliza para la fabricación de papel, para la creación de pequeños objetos y para la elaboración de cajas y embalajes. Incluso, sus hojas son utilizadas como alimento para el ganado.

El álamo, con su grandeza y versatilidad, es un ejemplo perfecto de la belleza de la naturaleza y de cómo podemos aprovechar sus recursos de manera sostenible. En Una Planta, nos enorgullece formar parte de proyectos que buscan proteger y preservar especies como el álamo, contribuyendo así a un planeta más saludable y equilibrado.

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